Esta semana abordamos la segunda mitad del mes de agosto; unos días que muchas familias aprovechan para apurar al máximo los últimos días de vacaciones de los niños antes de dar paso a los preparativos previos a la ‘vuelta al cole’. Sin embargo, viajar con niños requiere tomar en consideración una serie de medidas con el fin de garantizar unos trayectos seguros, agradables y entretenidos para los pequeños.

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Al fin y al cabo, hay que tener en cuenta que los niños no suelen tener tan desarrollado el don de la paciencia, y es también más complicado para ellos aceptar que no pueden llevar a cabo al momento algunas necesidades fisiológicas habituales como hacer pipí, comer o beber si el cuerpo se lo pide, estirar las piernas tras un rato sentados en el coche, etc. Es por eso que los adultos deben prever estas eventuales situaciones y encargarse de agilizar y mejorar el viaje en coche aplicando las siguientes pautas:

  1. Es preferible que los niños vayan al baño justo antes de subir al coche, para alargar el momento de hacer una parada con esta finalidad.
  2. Aunque se recomienda que los pequeños beban agua y coman algo ligero antes del viaje (algo demasiado contundente podría generarles molestias), con el fin de evitar posibles mareos o debilidad dentro del coche, aun así lo ideal es llevar siempre una bolsa con algo de fruta, galletas, zumos o bocadillos, así como una botella de agua para que tengan algo que llevarse a la boca si surgen el hambre y la sed.
  3. Existen medicamentos específicamente diseñados para los menores con el fin de evitar mareos durante el viaje. Además, los niños especialmente propensos a estas molestias pueden mantener la ventana ligeramente abierta para airear el espacio y refrescarse con la brisa mientras viajan en el asiento trasero.
  4. No es recomendable leer cuentos ni nada por el estilo durante el trayecto, puesto que pueden incrementar la sensación de mareo.
  5. Es necesario realizar paradas en zonas habilitadas al cabo de unas horas: en estos momentos, hay que intentar que los niños aprovechen para ir al baño, pasear un poco y comer algo antes de proseguir con el camino hacia nuestro destino.
  6. Hay que evitar las distracciones que pueden provocar los más pequeños, pero eso no impide que el copiloto pueda jugar con ellos a juegos verbales, que no impliquen movimientos bruscos. Asimismo, podemos llevar con nosotros sus juguetes favoritos, pero siempre garantizando que no sean susceptibles de molestar u obstaculizar la conducción bajo ningún concepto.
  7. Hay que llevar ropa de recambio para poder abrigar o, por el contrario, aligerar la vestimenta de los niños en el caso de que haga más frío o calor.
  8. Por supuesto, la sillita reglamentaria y el cinturón de seguridad adecuadamente abrochado son también elementos imprescindibles para que el viaje con los niños sea seguro para todos.

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Desde Grupo CMR os deseamos unas maravillosas vacaciones en familia sin sustos, sin sorpresas, sin accidentes y, a ser posible, también sin atascos.